Posteado por: M | 7 enero 2010

Noticias del islam en Occidente

En los medios de comunicación occidentales proliferan desde hace algunos años las noticias concernientes al islam político y los islamistas. En Europa, más que en ningún otro continente, y a pesar del laicismo dominante, el islam no es una religión confinada en el ámbito privado sino una norma de comportamiento social que empieza a estar muy presente, de variadas formas y algunas de ellas estridentes o coercitivas, en la vida cotidiana, desde la injerencia política al rigor de las costumbres o las pésimas costumbres –el velo, los crímenes de honor, los matrimonios forzosos, la homofobia–y la siempre controvertida construcción de mezquitas.

Una floreciente literatura se ocupa del fenómeno del islam, de la presunta amenaza que el islamismo radical (islam político) pueda representar para los valores europeos, para una Europa secularizada, próspera y demográficamente en declive. Desde que Oriana Falacci publicó en 2001 su famosa diatriba contra el islam, un libro pionero titulado La rabia y el orgullo, sus reflexiones sobre el cáncer moral e intelectual de Occidente, las publicaciones se suceden a un ritmo inabarcable. Aunque el tema no aparece con frecuencia en el debate público, quizá porque está enmascarado por la corrección política, el protagonismo islamista atiza al mismo tiempo la xenofobia y los temores de un número creciente de europeos. “¿Cuánto Alá puede soportar el Viejo Continente?”, se interroga el semanario alemán Der Spiegel.

El interés informativo está exacerbado desde la aparición de Al Qaeda y los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington, el 11 de septiembre de 2001. Los ecos del conflicto superan con creces a los de la integración, así en Europa como en EE UU, y la alarma o el pánico se disparan cuando se produce algún acto terrorista, como el del joven nigeriano que pretendió atentar contra el avión Ámsterdam-Detroit de una compañía norteamericana, el día de Navidad de 2009.

Sin pretensión exhaustiva, me propongo recordar algunas noticias relacionadas con el islam que atronaron las ondas o sacudieron las columnas de los periódicos occidentales en los últimos meses. Todas ellas definen una tendencia que sin duda se reforzará en 2010.

  • Unos 20 millones de musulmanes acampan en la Unión Europea (UE), el 3%-4% de la población. El cálculo siempre es impreciso debido a la inmigración clandestina y/o ilegal. En Francia viven unos 6 millones (8%-10% de la población), 3,5 millones en Alemania, en su mayoría turcos (3%); 2,4 millones en el Reino Unido (4%), 1,3 millones en Italia (1,9%), 1,2 millones en España (2,6%), 1 millón en los Países Bajos (6%), 450.000 en Bélgica (4%) y 400.000 en Austria (4,8%).
  • Desde 2008 funcionan en siete ciudades de Gran Bretaña los llamados tribunales islámicos de arbitraje que aplican la ley islámica (sharia) y cuyas decisiones son de ejecución legal para las partes en conflicto. Dirimen sólo cuestiones civiles y previa aceptación por ambas partes, pero lo que comienza como una jurisdicción voluntaria acaba por imponerse de manera coactiva en nombre del multiculturalismo o de la presión comunitaria en los barrios marginales.
  • En febrero de 2009, un grupo de musulmanes de Granada creó el Partido del Renacimiento y la Unión Nacional de España (PRUNE), dirigido por el periodista y escritor marroquí Mustafá Bakkach, que se propone seducir a los 500.000 mahometanos con derecho de voto que viven en el país, con vista a las elecciones locales de 2011.
  • En las elecciones para el Parlamento Europeo (junio de 2009), varios partidos de orientación xenófoba obtuvieron buenos resultados en los Países Bajos, Bélgica y Dinamarca. Por primera vez, el antieuropeo, antiislámico y xenófobo Partido Nacional Británico logró dos eurodiputados.
  • El 5 de noviembre de 2009, Nidal Malik Hasan, comandante psiquiatra del Ejército norteamericano, nacido en EE UU, pero de origen palestino, considerado un devoto musulmán, disparó contra sus compañeros en la base de Fort Hood (Tejas) matando a 13 e hiriendo a otros 30. Informaciones posteriores revelaron no sólo el pensamiento islámico radical del presunto asesino, sino sus estrechas relaciones con Anwar al Awlaki, un imán extremista estadounidense que adoctrinó a algunos de los suicidas del 11-S y que huyó de EE UU en 2003.
  • En un referéndum celebrado en Suiza (29 de noviembre de 2009), el 57,5 % de los votantes se pronunció en contra de la construcción de minaretes en las mezquitas, alcanzando la mayoría en 22 de los 26 cantones. La Constitución helvética incluirá este párrafo: “Queda prohibida la construcción de minaretes.” En la Confederación Helvética habitan 400.000 musulmanes (4% de la población), la mayoría de origen balcánico. El referéndum fue convocado por iniciativa popular, en contra de la opinión unánime de la clase política, y el número de votantes que lo aprobaron desborda al electorado tradicional de derecha y extrema derecha.
  • En Marsella, segunda ciudad de Francia, con el 25% de población mahometana, avanzan sin demora las obras para la Gran Mezquita, “símbolo y orgullo del islam marsellés”, prenda de integración, desde cuyo imponente minarete se llamará a la oración mediante unos haces de luz color púrpura cinco veces al día, a partir de abril de 2010, a fin de que las imprecaciones del muecín no perturben la vida de los vecinos.
  • En Dinamarca, por el contrario, la construcción de las dos primeras grandes mezquitas de Copenhague suscita una inacabable controversia.
  • Tras la prohibición en 2004 del velo en las escuelas franceses, en cuanto símbolo ostentoso de una religión que vulnera el laicismo oficial, según las recomendaciones del Informe Stasi, el presidente Nicolas Sarkozy lanzó en 2009 un sonado e inacabado debate sobre la identidad nacional con el prurito, entre otros, de contrarrestar la angustia xenófoba. En los barrios periféricos de París, sin embargo, el islam político se refuerza y las jóvenes se ven obligadas a llevar el velo o pañuelo como la única garantía de que no serán agredidas.
  • También en Francia se abrió oficialmente en 2009 una encuesta parlamentaria sobre el burqa o la cobertura total del cuerpo por las mujeres. El diputado comunista André Gerin, presidente del comité parlamentario, durante 24 años alcalde de un suburbio de Lyón con fuerte población islámica, llegó a proclamar que el burqa está socavando los ideales republicanos.
  • Después del referéndum suizo, una encuesta reveló que el 44% de los alemanes y el 41 % de los franceses se oponen también a la construcción de minaretes, mientras que el 55 % de los europeos considera que el islam es una religión intolerante.
  • Al Qaeda en el Magreb, una de las franquicias de la organización que dirige Osama Bin Laden, realiza actividades delictivas en el Sahel, donde tiene su santuario, y mantiene secuestrados desde diciembre de 2009 a varios europeos, entre ellos, tres españoles, se cree que en algún lugar de la frontera de Mauritania con Malí.
  • El 28 de diciembre, un ciudadano turco residente en Alemania fue condenado a cadena perpetua por haber ordenado el asesinato de su hija para lavar una supuesta afrenta familiar. El autor material del crimen fue el hermano de la víctima, condenado a nueve años y medio de prisión. Según explicó el fiscal, la familia no aceptaba al novio albanés de la joven ni su forma de vida occidental. En el último decenio se han cometido en Alemania más de 50 crímenes de honor.
  • Coincidiendo con el inicio del 2010, Ayman al Zawahiri, que pasa por ser el número dos de Al Qaeda, hizo un llamamiento a sus huestes para “desinfectar el Magreb de franceses y españoles”, paso previo e ineludible para la reconquista de Al Andalus, referencia historicista que aparecía en el vídeo detrás del predicador-terrorista sobre un mapa de la península Ibérica.
  • El 30 de diciembre, un terrorista suicida entró en una base de la CIA en Afganistán y mató a siete agentes norteamericanos, un equipo de élite, provocando uno de los mayores desastres de la central de inteligencia. Luego se supo que el terrorista, un médico jordano, Hamam Jalil Abú Malal al Balaui, era un agente doble reclutado por los servicios secretos de Jordania para infiltrarse en Al Qaeda y que había sabido granjearse la confianza de la CIA. El episodio, al igual que los de la base de Fort Hood o el avión de Detroit, demuestra los estragos que el islamismo radical y suicida causa en las élites musulmanas, así como la renovada capacidad ofensiva del movimiento jihadista. La guerra santa cautiva aparentemente a los ricos y bien situados.
  • El 1 de enero de 2010, la policía danesa detuvo a un joven de origen somalí, residente legal en Dinamarca, presunto miembro de Al Qaeda, que fue acusado de asesinato en grado de tentativa del dibujante Kurt Westergaard, uno de los autores de las polémicas caricaturas de Mahoma publicadas en 2005 por un diario de Copenhague y que provocaron una gran agitación en el mundo islámico.
  • Vic, ciudad levítica de Cataluña, tiene el 23% de población inmigrada, musulmana en su inmensa mayoría, un microcosmos del futuro, según los pesimistas. El ayuntamiento decidió, a partir de principios de 2010, no empadronar a los inmigrantes “sin papeles”. Como todos los municipios catalanes, empadronaba a los extranjeros sólo con el pasaporte y un contrato de alquiler de habitación, pero ahora les exigirá el permiso de residencia. La progresía mediática se rasgó las vestiduras por esta restricción de derechos, pero la decisión fue adoptada con el beneplácito de los tres partidos que gobiernan el municipio (PSC, CiU y ERC). Incoherencia manifiesta.

Según todas los sondeos de opinión, la integración de los inmigrantes islámicos en las sociedades europeas, propugnada por casi todos los gobiernos, retroalimenta una reacción popular que propaga el resentimiento, sobre todo, entre los jóvenes que no encuentran trabajo. Paralelamente, los fieles musulmanes hallan más dificultades que otros grupos étnicos o religiosos para integrarse en los países de acogida, pero los signos palpables de su integración, cuando se producen, como ocurre con la construcción de mezquitas, devienen un motivo de polémica con los autóctonos.

En los barrios marginales de las grandes urbes, en medio de la degradación y el hacinamiento, no impera la integración, ni siquiera la indiferencia, sino la ley islámica impuesta por los imanes y sus esbirros ante la indiferencia o las provocaciones de la policía. Sobre este asunto, resulta muy aleccionador el libro del argelino Boualem Sansal (n.1949) titulado La aldea del alemán o el diario de los hermanos Schiller (El Aleph Editores, Barcelona, 2009), en el que explora las turbadoras semejanzas entre el nazismo y el sectarismo islámico que prevalece en los guetos de París, Lyón, Londres, Rótterdam, Berlín o Colonia.

El debate sobre la inmigración islámica, que los gobiernos recusan, recorre y agita subterráneamente la sociedad europea, como demostró en Suiza la abultada diferencia entre el resultado final y el de las encuestas, ya que éstas auguraban sin excepción el fracaso de la consulta. Las actitudes religiosas de la mayoría de los musulmanes en cuestiones que conciernen a la mujer, la familia, la libertad sexual y hasta la alimentación o el ocio resultan problemáticas cuando no absolutamente recusables para los europeos, un extenso territorio en el que se incuba el conflicto.

Anuncios

Responses

  1. Si ya me preocupaba bastante el incesante aumento de musulmanes en nuestro país,los últimos sucesos han acrecentado mis temores.
    La lectura del artículo anterior me ha dado una visión general de como el problema del islamismo afecta a todo Europa y puede dar lugar a conflictos muy serios, algunos de los quales ya han empezado.
    Muy interesante.

  2. El análisis es de muy buena calidad describiendo muy acertadamente al debate en que está inmersa Europa e ilustrando de forma bien clara los principales acontecimientos al respecto
    Mis reservas contra lo que generalmente se escribe sobre el Islam tienen más que ver con la forma en que la opinión pública, salvo excepciones, las concibe.El Islam está aquí con nosotros y no nos queda más remedio que integrarlo en nuestras sociedades utilizando los recursos democráticos de que disponemos y por lo tanto, no cediendo ante la amenaza que significan ciertos microgrupos terroristas. De paso hace hincapié en que a pesar de lo espectacular de los atentados perpetrados en EEUU y Europa, siguen siendo los países musulmanes los que más están padeciendo la plaga terrorista.
    Viendo la evolución que el debate está teniendo en Francia no puedo evitar el especular sobre lo que habría ocurrido si Argelia se hubiera mantenido como una provincia gala lo que habría significado que entre 30 y 35 millones de ciudadanos serían confesos de esta religión


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: