Posteado por: M | 21 octubre 2011

El fin violento de Gadafi y el riesgo de caos

Con la muerte violenta del coronel Muamar Gadafi se cierra un período turbulento y tiránico en Libia, de 42 años de férrea dictadura, pero persiste la más absoluta incertidumbre sobre el futuro de un país tribal, instalado en el caos, en el que actúan numerosas bandas armadas fuera de la disciplina de los rebeldes oficiales, teóricamente dirigidos por el Consejo Nacional de Transición (CNT). Este organismo fue creado con el respaldo de las potencias de la OTAN en Bengasi, con base en las tribus de la Cirenaica, antes de que comenzaran las operaciones militares (19 de marzo), pero no ha logrado en esos siete meses unificar a los alzados ni dirigir con eficacia la campaña contra los partidarios del dictador.

Desde que los rebeldes tomaron Trípoli, el 21 de agosto, los grupos armados, muchos de ellos de reconocida obediencia islamista, se han hecho fuertes en varias ciudades (el mismo Trípoli, Misrata, Zantan e incluso otras en la zona oriental) y se han negado a respetar la autoridad del CNT que sigue exigiendo su disolución, pero que no sabe cómo imponerla. Las diversas versiones que circulan sobre la muerte de Gadafi en las afueras de Sirte, su ciudad natal, suscitan toda clase de dudas sobre el control que el gobierno interino ejerce sobre las milicias y las facciones que se reparten realmente el país y pugnan por adueñarse del petróleo.

La caída de un régimen, con decisiva intervención extranjera, no levanta como por ensalmo los numerosos obstáculos para instalar un gobierno estable en un territorio poco propicio. La ayuda de los países de la OTAN será absolutamente imprescindible para evitar que el frágil CNT sea desgarrado por las tensiones tribales y se produzca ese descenso a los infiernos que temen las cancillerías.

La actitud de los principales jefes militares y sus relaciones con el CNT son una incógnita y una amenaza. El comandante Abdel Hakim Belhaj, un islamista forjado en Afganistán, que dirigió el asalto al cuartel general de Gadafi en Trípoli, en agosto, mantiene una posición ambigua, mientras que el jefe de la brigada 17 de Febrero, el comandante Fauzi Bukatif, se negó públicamente a integrar a su unidad en el embrión de un ejército nacional. Diversos grupos salafistas están fuertemente armados y predican la instauración de la sharia (ley coránica).

Quien a hierro mata a hierro muere

La confusión domina los relatos sobre la muerte del líder errático e histriónico, brutal en la represión, megalómano instigador del terrorismo, que tuvo un final poco glorioso a mano de las milicias indisciplinadas que se apoderaron de Sirte el 20 de octubre. Quien a hierro mata, a hierro muere, según el refrán popular inspirado en la bíblica ley del talión. En un vídeo que circuló por Internet, el coronel Gadafi apareció vivo pero gravemente herido en manos de un grupo de insurgentes, con la cara magullada y ensangrentada, primero en una camioneta y luego arrastrado por el suelo, mientras uno de los milicianos señalaba los túneles o búnkeres en los que se había refugiado el dictador antes de ser capturado y ejecutado, mientras la plebe gritaba “¡Alá es grande!”

La versión inverosímil del CNT asegura que Gadafi murió en un enfrentamiento armado, cuando es evidente que cayó en poder de un grupo incontrolado que probablemente lo hirió, arrastró por el suelo y lo ejecutó a tiros, a juzgar por las huellas de los disparos en su rostro y que, según los forenses de Misrata, fueron hechos a quemarropa. Otra versión pronto desmentida señaló que la muerte se había producido por un bombardeo de la OTAN contra los vehículos en que Gadafi y sus guardaespaldas trataban de escapar del lugar de los últimos combates. La ONU ha exigido una investigación sobre lo que parece un brutal linchamiento.

Los aviones de la OTAN, según fuentes oficiales en Bruselas, dispararon efectivamente contra el convoy en el que Gadafi y sus fieles huían en dirección al oeste, pero el vehículo de aquél, un jeep, no resultó alcanzado, aunque si forzado a regresar a Sirte, donde fue tiroteado y asaltado por los milicianos. En el vídeo de Al Yazira, el dictador aparece herido y con manchas de sangre, pero claramente vivo. Dado que rápidamente fue trasladado a Misrata en una ambulancia, para practicarle la autopsia, algunas informaciones sugieren que pudo ser ejecutado por el camino.

El portavoz del CNT, Mahmud Shamman, en una conferencia de prensa en Trípoli, declaró: “Hoy es el día de la verdadera liberación. Nosotros hubiéramos deseado que tuviera un juicio justo, pero todo parece indicar que los planes de Dios eran muy diferentes.”

Según las agencias de prensa occidentales, que recogen los testimonios no muy fiables de supuestos testigos, indican que el dictador murió suplicando: “¡No disparéis!” En cualquier caso, el en otro tiempo poderoso, venerado y temido Gadafi murió de manera poco ejemplar, a los 69 años de edad, cazado de manera infamante en su huida y ejecutado por los rebeldes a los que había llamado “ratas”. Nadie se explica por qué y cómo se dejó capturar en medio del caos en vez de huir al extranjero, por lo que la sombra de la traición planea sobre su muerte violenta y vejatoria.

Gadafi no tuvo un juicio más o menos justo, como el de Sadam Husein en Iraq, en el que se hubieran aireado sus innumerables crímenes, ni fue sometido al simulacro de un tribunal orquestado por sus correligionarios, como el de Nicolae Ceaucescu y su esposa en Rumanía. Un vídeo emitido por la cadena de televisión qatarí Al Yazira mostró al que fuera líder libio mientras era arrastrado, golpeado y probablemente ejecutado por una banda de insurgentes, una escena tan violenta y repulsiva como simbólica del espíritu de venganza que se ha apoderado del país e hipoteca su futuro.

¿Una Somalia en el Mediterráneo?

“Podemos decir definitivamente que el régimen de Gadafi ha llegado a su fin –declaró el presidente Obama en la Casa Blanca–. La sombra oscura de la tiranía ha desaparecido, y con esta espléndida promesa, el pueblo libio tiene ahora la gran responsabilidad de construir una Libia integradora, tolerante y democrática que se configure como el definitivo rechazo de la dictadura.”  Nada dijo el presidente de los temores que inquietan a sus consejeros. El director de la Inteligencia Nacional, al testificar ante el Senado, advirtió: “Una de nuestras máximas preocupaciones es que Libia viva una situación caótica y se convierta en una gigantesca Somalia.”

Tras la intervención excesivamente prolongada y escasamente modélica de la OTAN, en violación flagrante del mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, que sólo establecía una zona de exclusión aérea y descartaba el cambio de régimen, nadie confía en la rápida conversión de Libia a la democracia. El presidente del CNT, Mustafa Abdel-Jalil, propugna una nueva Constitución y elecciones generales dentro de 18 meses, pero un documento interno de la ONU elude fijar plazos y aboga por un plan de transición  en dos etapas.

El memorándum de la ONU advierte, por la experiencia acumulada desde 1945, de que la rápida celebración de elecciones tras una guerra civil desembocó casi siempre en un desastre, incluso en los casos en que se contaba con ayuda exterior. El mero establecimiento de una administración provisional que mantenga la ley el orden, que desarme a las milicias y ponga en marcha la producción petrolífera, parece que no está al alcance del gobierno interino de Mahmud Jibril. La fiesta democrática, que en las actuales circunstancias se transformaría en una farsa, deberá aplazarse hasta que la situación evolucione y se estabilice.

La creación de instituciones democráticas en un país que nunca las tuvo y que se constituyó como Estado en 1951 se me antoja una quimera. Libia no sólo carece de sociedad civil y partidos políticos, sino que es un país fracturado por las tensiones tribales, regionales y sectarias, o cegado por la sed de venganza. El millón de miembros de la tribu de los Warfalla, que se pasaron a la insurgencia y precipitaron la desgracia de Gadafi, se encuentran ahora en la oposición. Saif al-Islam, uno de los hijos de Gadafi, ya advirtió a los europeos que Libia sería como una Somalia en el Mediterráneo.

Los islamistas, como en otros países árabes, son los mejor preparados para la competición por el poder. Lo más urgente, por tanto, es desarmar e integrar a los grupos de milicianos bajo un mando unificado y luego organizar un ejército y una policía no sometidos a los imperativos tribales, capaces de proteger a las autoridades de facto (el grupo de notables del CNT), de evitar las represalias y de vertebrar mínimamente al país. La ayuda de las potencias occidentales y las rentas de los hidrocarburos pueden conjugarse para evitar que se concreten los pronósticos más aciagos.

Algunos comentaristas han visto en la muerte violenta de Gadafi una admonición brutal contra los dictadores en todos sitios, pero especialmente en el mundo árabe. No es menos cierto, sin embargo, que los déspotas de Siria, Bahréin o Yemen siguen disparando contra sus súbditos, sin que las potencias occidentales que derrocaron a Gadafi hagan nada por detener la carnicería. Cuando los islamistas se preparan para triunfar en las elecciones legislativas que van a celebrarse en Túnez y Egipto, la ejecución de Gadafi no es necesariamente un buen augurio para el ideal democrático de las revueltas árabes.

Anuncios

Responses

  1. ¡Hola Mateo! He disfrutado al leer este articulo. Es mucho mas claro que todo lo que he leido en el periódico estos dias.
    No me ha gustado nada ver a Gadafi muerto, a pesar de que se lo habia buscado, pero no tenia que haber sido asi.
    Un saludo y te ire leyendo cada dia que pongas algo.
    Laude

  2. Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de Laude, muchas felicidades por tus artículos todos muy buenos y acertivos.. Y en verdad q imágenes tan impresionantes.. muestra a un Gaddafi indefenso, maniobrado como un títere. Muy crudas imágenes. Que terrible manera de morir.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: