Posteado por: M | 17 marzo 2012

Obama-Cameron, el ocaso de una relación especial

A pesar de la pompa y circunstancia desplegada para acoger al primer ministro británico, la visita de Estado de David Cameron a Washington confirmó que las relaciones entre EE UU y el Reino Unido ya no son lo que fueron, aquella “relación especial” que funcionaba como uno de los pilares del orden mundial, inventada por Churchill y consagrada en la Carta del Atlántico. El viejo sistema anglosajón no resistió los desastres de las guerras de Afganistán e Iraq, ni la denigrada complicidad de Blair y Bush, ni la llegada del demócrata Barack Obama a la Casa Blanca, un presidente que incluye a Gran Bretaña dentro de Europa y vincula los intereses fundamentales de EE UU a lo que ocurra en la cuenca del Pacífico.

La llegada de Cameron a Washington coincidió con las conclusiones de una comisión parlamentaria de la Cámara de los Comunes en las que se advierte de las penosas consecuencias que podría tener para la seguridad nacional el distanciamiento que se observa en Washington. Según esas conclusiones, la estrategia global del Reino Unido “se basa fuertemente en la relación con EE UU, mientras resulta evidente que la atención norteamericana se aleja de Europa” para fijarse en la región Asia-Pacífico.

No es la primera vez que Obama trata de reafirmar la importancia de sus relaciones con Europa, quizá porque todo el mundo le reprocha que las haya debilitado; pero los conservadores británicos, anclados mayoritariamente en un antieuropeísmo primario, se sienten incómodos con los llamamientos a la unidad europea que les llegan del otro lado del Atlántico. La última manifestación de ese clima antieuropeo y aislacionista que reina entre los tories fue la negativa de Cameron a firmar el reciente pacto fiscal, un rechazo que únicamente fue compartido por la República Checa.

En su primera intervención ante el Parlamento británico, en mayo de 2011, el presidente norteamericano invocó un pasado glorioso, desde la Carta Magna a la independencia de EE UU y la derrota del nazismo, pero no pudo eludir por completo la atmósfera de aprensión y desconfianza derivada del repliegue de Europa y el ascenso imparable de los países emergentes, comenzando por China. El modelo anglosajón u occidental, fundado en los ideales de “libertad y dignidad humana”, conserva parte de su atractivo universal, pero su retroceso en la economía globalizada parece irrevocable.

Ni el mensaje transatlántico funciona como antaño ni el poder militar y tecnológico de EE UU impresiona a los antagonistas, de manera que Obama y Cameron se empeñaron en airear en público la conveniencia de conceder una nueva oportunidad a la diplomacia para impedir que Israel lance una operación militar contra las instalaciones nucleares de Irán, susceptible de incendiar toda la región y de disparar los precios del petróleo hasta unos niveles estratosféricos, lo que daría al traste con la vacilante recuperación económica global.

Los ayatolas de la República islámica, empecinados en dotarse del arma nuclear, actúan aparentemente persuadidos de que el jefe de la Casa Blanca, gran especialista del soft power (poder no militar), hará todo lo que esté en sus manos para evitar una conflagración en el Oriente Próximo de consecuencias imprevisibles por afectar a la llamada “yugular del petróleo” (el estrecho de Ormuz). Esa presunción explica que los clérigos de Teherán hayan sido tan gentiles como para elogiar la enésima propuesta norteamericana de acudir a la mesa de negociación.

Las convergencias cordiales e ideológicas de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, apóstoles del neoconservadurismo que aún perdura en gran parte de la derecha occidental, pasaron a la historia. Desde mucho antes de llegar al poder, Cameron se distanció ostensiblemente del laborista Tony Blair, a quien sus más acerbos críticos estigmatizaron como “el perrito faldero” de George W. Bush en los días borrascosos que precedieron a la invasión de Iraq en 2003.

Contrariamente a lo que pudiera pensarse, y en ausencia de grandes designios estratégicos, Obama y Cameron se respaldaron recíprocamente en los asuntos internos, pese a las sonadas discrepancias entre la austeridad preconizada por el gobierno británico y los estímulos socialdemócratas en que andan enredadas al unísono la Casa Blanca y la Reserva Federal. Pensando sin duda en los electores estrictamente anglosajones (blancos y protestantes), Obama trata de recuperar el centro y no dudó un momento en romper el protocolo y llevarse a Cameron en el avión presidencial (Air Force One) hasta Ohio, un estado crucial en la batalla electoral que se dirimirá el 6 de noviembre, para presenciar un partido de baloncesto.

Obama y Cameron viendo un partido en Ohio

Sorprende que el primer ministro británico no se entrevistara con ningún representante del Partido Republicano, como si quisiera subrayar que los conservadores británicos no acaban de entender el radicalismo populista de las bases que siguen al exsenador Rick Santorum y que parece haber desplazado del escenario al republicanismo moderado que se agarra a Mitt Romney como a un clavo ardiendo. Como también sorprende que Obama, el menos probritánico de todos los presidentes, extremara las amabilidades con su huésped. Está visto que las urgencias electorales también producen extraños compañeros de avión.

El viaje de Cameron a Washington  no señala precisamente la continuidad de una gran amistad ni la permanencia de los objetivos comunes de las dos potencias anglosajonas, sino más bien el ocaso de la relación especial que promovió tantos días de gloria. Pero nada parece indicar que Cameron esté dispuesto a aprender la lección más pertinente: la necesidad de regresar a Europa. La opinión pública y los grandes partidos británicos siguen muy lejos del continente, instalados en la nostalgia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: